Superminds

Superminds

Thomas Malone, profesor en la MIT Sloan School of Management, y fundador del Center for Collective Intelligence de esta institución, escribió en 2004 uno de los libros ‘clásicos’ acerca del futuro del trabajo y la gestión de personas en las organizaciones: ’The Future of Work’. En él resumía décadas de investigación y adelantaba cómo la tecnología iba a modificar la forma en que trabajamos.

En este, su libro más reciente, frente a visiones más negativas de la tecnología, apuesta por un futuro donde personas y máquinas trabajarán juntas para conseguir una mayor ‘inteligencia colectiva’, un concepto que amplía para incluir también a estas últimas.

Todo el libro responde a una gran pregunta que formula en su introducción: ‘¿Cómo personas y ordenadores pueden conectarse de tal forma que (colectivamente) actúen más inteligentemente que cualquier persona, grupo o computadora lo haya hecho anteriormente?’

Inteligencia colectiva

En los primeros capítulos, Malone hace una introducción a su campo de especialidad: la Inteligencia Colectiva, que él define como ‘el resultado de individuos actuando juntos de maneras que parecen inteligentes’.

Repasa sus investigaciones en este ámbito, donde aplicó tests similares a los utilizados para medir la inteligencia individual para medir la inteligencia de los grupos, con interesantes resultados.

Uno de sus hallazgos fue que la inteligencia de un grupo está solo moderadamente correlacionada con la inteligencia de sus miembros. ’Solo juntando a un montón de gente lista no es garantía de que obtendremos un grupo inteligente’, afirma Malone.

Por el contrario, los factores que más influyen en la inteligencia de un grupo son a) la ‘perceptividad social’ (la capacidad de detectar las emociones en los otros) de sus miembros, b) un grado de participación equitativo (si una persona domina mucho la conversación el grupo se vuelve menos inteligente) y c) la proporción de mujeres (aunque Malone advierte que probablemente este último punto está vinculado a la perceptividad social, donde las mujeres destacan sobre los hombres).

También detectó que los grupos que mostraban un nivel intermedio de diversidad cognitiva (ni demasiado diversos ni demasiado homogéneos) mostraban una mayor inteligencia colectiva.

Supermentes

Malone denomina ‘supermentes’ a los grupos que muestran inteligencia colectiva, y los divide en cinco grandes tipos según la manera en que el conjunto toma las decisiones:

Las Jerarquías: Donde la toma de decisiones está basada en una autoridad que el resto de los miembros respetan. Por ejemplo, la mayoría de las organizaciones actuales.

Las Democracias: Las decisiones se toman mediante votación, como en los gobiernos, los clubs, y en algunas partes de las empresas.

Los Mercados: Las decisiones se toman mediante acuerdos mutuos entre las partes que negocian, como el establecimiento de los precios de las acciones.

Las Comunidades: basadas en el consenso, la reputación y las normas compartidas.

Los Ecosistemas: donde operan el resto de las ‘supermentes’, y donde las decisiones están basadas en quien tiene más poder y la capacidad de sobrevivir y reproducirse.

Malone analiza cada una de estas ‘supermentes’, identificando sus fortalezas y debilidades para determinar para qué tipo de retos es más apropiada cada una.

¿Cómo la tecnología puede hacer más inteligentes a las ‘supermentes’?

Frente a la remota posibilidad de una Inteligencia Artificial equivalente a la humana, Malone argumenta que, mucho antes de llegar a ese punto, es deseable aprovechar las ventajas de conectar máquinas con personas haciendo que ambas trabajen juntas para aumentar así la inteligencia colectiva de los grupos.

Malone opina que las tecnologías de la información permiten crear grupos mucho más grandes y diversos, y organizados de formas radicalmente distintas.

En el libro presenta muchos casos donde este enfoque ya se está aplicando, desde las comunidades de práctica que permiten gestionar el conocimiento en algunas empresas al nuevo sistema de crédito social en China, pasando por los concursos de retos de Innocentive o el caso de Foldit, un juego online donde la participación de miles de usuarios ayuda a resolver problemas reales de biomedicina.

Las ‘supermentes’ y el trabajo

Uno de los capítulos, titulado ‘¿Cómo podemos trabajar juntos de nuevas maneras?’ explora cómo la tecnología puede cambiar la forma de organizar el trabajo: Desde la hiperespecialización que fomentan las nuevas plataformas de trabajo a maneras semiautomatizadas de encajar la oferta con la demanda de empleo (lo que según Vint Cerf, permitiría ‘la disrupción del desempleo’).

Hacia el final del libro aborda algunos ejemplos de problemas donde las ‘supermentes’ pueden aportar una diferencia: desde la planificación estratégica de las compañías a ayudarnos a encontrar soluciones para el cambio climático.

Como no podía ser de otra manera, también dedica un amplio espacio a reflexionar sobre la automatización en el trabajo. Sobre este fenómeno Malone es moderadamente optimista y opina que, aunque muchos trabajos van a desaparecer, otros serán creados en el futuro. Las personas se dedicarán a campos que requieran una mayor inteligencia general (no la más especializada, ya que ahí las máquinas pueden competir mejor), capacidades interpersonales, o que se lleven a cabo en entornos impredecibles.

A pesar de este optimismo inicial, Malone apunta que la transición requerirá un importante reciclaje, aunque según él se trata de un proceso que las ‘supermentes’ pueden ayudar a llevar a cabo y a financiar. Es decir, la misma tecnología que crearía el problema, podría ayudar a resolverlo.

Termina el libro con reflexiones de mayor calado, por ejemplo si las ‘supermentes’ pueden ser ‘conscientes’, o el debate sobre la existencia de una ‘mente global’ a escala planetaria.

Referencia

Malone, Thomas W. (2018). Superminds: The Surprising Power of People and Computers Thinking Together. (Ed. Little, Brown and Company) . ISBN: 0316349135

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