Gracias por llegar tarde

Gracias por llegar tarde

Thomas Friedman, periodista de The New York Times, tras una larga trayectoria profesional que le ha llevado a recorrer el mundo de extremo a extremo, ganar tres veces el premio Pulitzer y escribir varios best-sellers, dedica este libro (que como él mismo dice quizá sea el último), a algo que considera muy necesario en estos tiempos tan acelerados: reflexionar pausadamente para tratar de entender los cambios que se están produciendo a nuestro alrededor.

El título del libro (“Gracias por llegar tarde”) hace referencia a los momentos regalados con que se encuentra cuando alguna de sus citas profesionales llega tarde y la espera le permite un tiempo para sí mismo, pudiendo salir un poco de su ajetreo diario.

El libro está dividido en tres grandes partes:

Una primera parte (“Reflexionar”), donde Friedman argumenta sobre esta necesidad de obtener una perspectiva amplia de los cambios en curso.

Una segunda parte (“Acelerar”), donde, a través de un repaso de los avances en tecnología, la globalización de los mercados y el impacto de la humanidad sobre la naturaleza, argumenta que la velocidad de los cambios se está incrementando, situando como año del inicio de esta aceleración 2007, cuando se pusieron en marcha muchas de las tecnologías que más nos han impactado a nivel global (iPhone, Facebook, Twitter, el Kindle de Amazon, Bitcoin, IBM Watson,…).

Una tercera parte (“Innovar”) donde Friedman reflexiona sobre el impacto de esta aceleración en las personas y la sociedad y, en particular, sobre sus efectos en el mundo del trabajo, la geopolítica y el medio ambiente. De esta parte, los capítulos 7 y 8 son los más centrados en el mundo del trabajo por lo que nos enfocaremos en ellos en esta reseña.

“Innovar” (Parte 3: Capítulos 7 y 8)

En el capítulo séptimo, titulado “Demasiado rápido”, el autor destaca las distintas velocidades a las que suceden los cambios tecnológicos y la adaptación de las personas a esos cambios. Friedman distingue entre “tecnologías físicas” (herramientas de piedra, arados, microchips, etc.) y “tecnologías sociales” (dinero, organizaciones, leyes, la ONU, etc.) y argumenta que ambas coevolucionan. El problema es que mientras las primeras evolucionan a la velocidad de la ciencia, las segundas lo hacen a la velocidad, mucho más lenta, a la que los humanos podemos cambiar. En relación a este desfase el autor advierte del riesgo de que una parte de la ciudadanía, superada por los cambios, puede acudir a partidos extremistas seducida por planteamientos populistas.

En el capítulo octavo “Convertir AI en IA”, Friedman advierte que “el trabajo de cualificación media y remuneración alta ha desaparecido”. La causa radica en que los puestos de trabajo están sometidos a presión en varias direcciones: “hacia arriba”, ya que requieren conocimientos y competencias cada vez más sofisticadas, “hacia los lados”, para incorporar conocimientos de áreas distintas a las tradicionales en ese puesto (por ejemplo, big data aplicado a la agricultura), “hacia fuera”, con países como China o India compitiendo por los puestos trabajo, y “hacia abajo”, a medida que algunas tareas quedan simplemente obsoletas debido a la automatización o a cambios en el mercado.

Según Friedman obtener y mantener un empleo exige hoy “estabilidad dinámica” (“tienes que saber más y actualizar lo que sabes más a menudo”) lo que requiere grandes dosis de automotivación en un mundo donde “tu salario y prestaciones estarán cada vez más correlacionadas con tu contribución exacta ya que con el big data seremos cada vez mejores midiendo exactamente cuál es tu contribución”.

Ante esta presión, propone el uso de “Asistentes Inteligentes” que utilicen la misma tecnología que está acelerando el cambio para ayudar a las personas a adaptarse. En este sentido, detalla algunos ejemplos de iniciativas públicas y privadas que están apareciendo para ayudar a la formación de las personas o para volver más eficiente un mercado de trabajo donde el encaje de las personas debería estar más basado en su “dominio de las destrezas” que en su historial.

En cuanto a las competencias a desarrollar, apuesta por combinar la aptitud técnica con la interacción social y flexibilidad. La combinación de ambas es la mayor garantía de tener éxito en el futuro del trabajo que vislumbra.

En la conclusión, Friedman vuelve a insistir en la necesidad de gestionar la parte social y humana de los cambios derivados del avance de la tecnología. Y lo ilustra con un ejemplo de algo que sucedió a principios del pasado siglo:

“El momento más peligroso en las calles de Nueva York fue cuando se introdujeron los automóviles y caballos y carruajes estaban aún en proceso de ser eliminados. Ahora nos encontramos en una transición similar…”.

Referencia

Edición en Español (2018): Friedman, Thomas. Gracias por llegar tarde: Cómo la tecnología, la globalización y el cambio climático van a transformar el mundo los próximos años. Ediciones Deusto. ISBN: 8423429091

Edición en Inglés (2016): Friedman, Thomas. Thank you for being late: An optimist’s guide to thriving in the age of accelerations. Allen Lane. ISBN: 0241300975

Una publicación de
FFWi